Descripción
Inspirada en la luz y la serenidad de las marismas gaditanas, esta pieza de barro pintada al óleo refleja la esencia de las Salinas de San Fernando.
Un paisaje único donde el cielo, el agua y la sal se mezclan en tonos cálidos y reflejos infinitos.
Cada detalle artesanal convierte esta obra en una pieza auténtica y llena de tradición andaluza.



